Yo estoy siempre aquí,
pero te robé tu espacio y me fuí.
No renuncio a hacer algo juntos, pero te olvidaste de mí,
y es por eso que hoy estoy solo.
viernes, 27 de mayo de 2011
Puedo saltar
Es que no la vea nadie,
que sea un canto a uno mismo,
que no lo vea nadie,
de porqué pegué un salto hacia la nada o hacia nadie,
salté,
solo se que salté de pronto,
inexpresable, el sentido,
pero tuve un acto de fé.
Inexpresable, inexplicable, mi acto de fé.
Yo lo veo así:
afuera, generoso, voy andando un camino,
en un momento dado tengo que superar un obstáculo,
imposible,
lejos está la otra tierra,
ahora sé que me gusta la idea,
puedo saltar.
que sea un canto a uno mismo,
que no lo vea nadie,
de porqué pegué un salto hacia la nada o hacia nadie,
salté,
solo se que salté de pronto,
inexpresable, el sentido,
pero tuve un acto de fé.
Inexpresable, inexplicable, mi acto de fé.
Yo lo veo así:
afuera, generoso, voy andando un camino,
en un momento dado tengo que superar un obstáculo,
imposible,
lejos está la otra tierra,
ahora sé que me gusta la idea,
puedo saltar.
Creer y no creer
Pienso que todos los hombres tienen una nada,
una sensación sobre la vida que va circulando entorno a sí,
visto y no visto podemos vivir tantas veces como tantas veces podemos morir.
Se exalta la vida, se piensa en la muerte,
y no hay experiencia más interesante que tener eso,
fé,
para jugársela para negarla, para amordazarla, para derruirla, para
vivir,
emocionado, la tremenda pasión que supone creer sin creer.
Pongo en duda todo, y todo me gusta, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz,
Niche, que no se llama Niche,
Loa a los sin Dios, los irascibles, los negadores,
me interesa tanto Dios sobre todas las cosas,
que si Dios no existiera seguiría especulando, por deporte.
Qué bonito es la duda y la duda del hombre que sufre por su eternidad,
cómo salta y sublima, como ilumina el hombre que, tal vez desesperado, cree,
tal vez.
Pero sólo los pobres de espíritu alcanzan la gloria,
los tristes, los más humillados pueden sentir la fé,
porque hay una prueba da humildad que
no tienen los que habitan en el mundo para su propio uso.
Creer y no creer,
O preguntarte que va a ser mañana,
gusanos entre los huesos vas a ser,
alma, alma no se sabe, tú dirás.
una sensación sobre la vida que va circulando entorno a sí,
visto y no visto podemos vivir tantas veces como tantas veces podemos morir.
Se exalta la vida, se piensa en la muerte,
y no hay experiencia más interesante que tener eso,
fé,
para jugársela para negarla, para amordazarla, para derruirla, para
vivir,
emocionado, la tremenda pasión que supone creer sin creer.
Pongo en duda todo, y todo me gusta, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz,
Niche, que no se llama Niche,
Loa a los sin Dios, los irascibles, los negadores,
me interesa tanto Dios sobre todas las cosas,
que si Dios no existiera seguiría especulando, por deporte.
Qué bonito es la duda y la duda del hombre que sufre por su eternidad,
cómo salta y sublima, como ilumina el hombre que, tal vez desesperado, cree,
tal vez.
Pero sólo los pobres de espíritu alcanzan la gloria,
los tristes, los más humillados pueden sentir la fé,
porque hay una prueba da humildad que
no tienen los que habitan en el mundo para su propio uso.
Creer y no creer,
O preguntarte que va a ser mañana,
gusanos entre los huesos vas a ser,
alma, alma no se sabe, tú dirás.
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